Fotos de la mascara del mistico

Fotos de la mascara del mistico

Páginas relacionadas

 

NOVIEMBRE

01: FIESTA DE TODOS LOS SANTOS
03: SAN MARTIN DE PORRES, hermano dominico, l569 - 1639
04: SAN CARLOS BORROMEO, arzobispo de Milán y cardenal, 1538-1584
07: SAN ERNESTO. Abad y mártir 1148
10: SAN LEÓN MAGNO, papa, + 461
11: SAN MARTIN, obispo de Tours, Francia, 316-397
12: SAN JOSAFAT, obispo de Polostsk, mártir, l580 - l623
13: SANTA FRANCISCA XAVIER CABRINI,
15: SAN ALBERTO MAGNO, obispo de Regensburg y Doctor de la Iglesia, 1200-1280
16: SANTA MARGARITA, reina de Escocia, 1046-1093
16: SANTA GERTRUDIS LA GRANDE, virgen, 1256 - 1302
17: SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, viuda, 1207-1231
21: PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA EN EL TEMPLO
22: SANTA CECILIA, virgen y mártir (Fecha desconocida)
22: SANTA CECILIA - VIRGEN, MÁRTIR DE LA IGLESIA PRIMITIVA PATRONA DE LOS MÚSICOS
23: SAN CLEMENTE I, papa y mártir (c. 99)
23: SAN COLUMBANO, abad de Luxeuil y de Bobio, 544 - 615
23: PADRE MIGUEL AGUSTÍN PRO JUÁREZ, S.J. 1891-1927
30: SAN ANDRÉS, apóstol

 


01: FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

"Santo Dios, santo fuerte, santo inmortal", oramos en la liturgia del Viernes Santo. Como creador de toda la vida, también es el compendio y la plenitud de la santidad, y es el único santo, del que todos los santos de este mundo recibieron su parte de perfección por la gracia.
FIESTA DE TODOS LOS SANTOSEste don de la santidad, regalo del Padre amoroso desde el día en que renacimos por el agua y el Espíritu Santo, obra en nosotros con impulso misterioso para que todas nuestras acciones, como las oscilaciones de la aguja magnética, tiendan al primer origen y a nuestra última meta. Así, cada uno de nosotros está llamado y ha sido elegido para la santidad, que debe ser el cumplimiento normal de toda vida cristiana.
Al honrar a los santos, la Iglesia en verdad alaba la bondad de Dios, que les concedió el torrente de su gracia y, al invocarlos, su clamor no se detiene en un intercesor milagroso, sino que llega hasta el mismo Cristo, a quien estos bienaventurados están ligados íntimamente en la unidad de su cuerpo místico. Nosotros también los amamos y veneramos porque la plenitud de la vida de Cristo se manifiesta en ellos. La gloria de Cristo brilla en ellos y mueve nuestros corazones para seguirlos e imitarlos en su lucha por el bien.
Santidad es gracia, pero santidad también incluye cooperación humana valiente, máximo esfuerzo y heroísmo sin par, pues la gracia no anula la naturaleza ni las consecuencias del pecado original. Por eso, el rostro de todo santo ostenta las huellas de la lucha y del sufrimiento. Ningún ángel les apartó las piedras del camino. Cada uno de ellos soportó, con dificultades, la maldición de Adán, cada uno tenía sus tareas y problemas especiales, ninguno se ganó el premio sin haber cargado con su cruz. No fueron fugitivos del mundo, como los pinta la opinión común. Aun retirados en la soledad del desierto o la paz del convento, las tentaciones los acompañaron; pero ellos lograron vencerlas. Muchos cayeron y volvieron a levantarse y destacaron por su penitencia; otros se distinguieron por la inocencia de su corazón. Su voz nos habla en muchos idiomas. Su ropaje y su vida son tan multifacéticos como la naturaleza inagotable. No hay opinión más tonta que pensar que, plantados y podados por el jardinero celestial, todos son iguales, ¡Qué diferencia entre san Pablo y un san Juan de la Cruz, entre Catalina de Sena y la pequeña Teresa del Niño Jesús!
La Iglesia no conoce a todos sus hijos e hijas de virtud heroica y sólo eleva a algunos al honor de los altares. Muchos de aquéllos, sobre cuyas tumbas prendemos en este día las velas del recuerdo devoto, ya fueron aceptados por Dios en su gloria y siguen al Cordero a donde quiera que vaya. Nadie conoce sus nombres; tal vez en la tierra fueron insignificantes y despreciados; entregados a la voluntad de Dios, sufrieron el martirio de las obligaciones de todos los días.
También a esos santos anónimos se honra en la fiesta de este día. Los saludamos desde la miseria y a estrechez de nuestra propia existencia; alabamos al creador y le agradecemos la gracia de su elección; les rogamos que intercedan por nosotros para que sigamos valientemente sus pasos. No busquemos milagros y visiones; meditemos sobre la base original de su virtud y la unidad interna de su vida. San Agustín. el hijo descarriado y más tarde santo, nos lo inter-preta: "Aunque todos se armen con la señal de la cruz; aunque todos digan Amén y canten el Aleluya; aunque todos se bauticen, visiten iglesias y construyan catedrales; los hijos de Dios y los hijos del diablo sólo se diferencian por el amor".
ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y eterno, que otorgaste a tu Iglesia la alegría de celebrar, en esta so-lemnidad, los méritos y la gloria de todos los santos, concede a tu pueblo, por intercesión de todos estos hermanos nuestros, la abundancia de tu misericordia. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"Tu gloria resplandece en cada uno de los santos, ya que, al coronar sus méritos, coronas tus propios dones. Con su vida, nos proporcionas ejemplo; ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, luchemos sin desfallecer en la carrera y alcancemos con ellos la corona que no se marchita, por Cristo nuestro Señor…" Prefacio de los Santos 1.
03: SAN MARTIN DE PORRES, hermano dominico, l569 - 1639

Martinico -como era su nombre familiar- nació el 9 de diciembre de 1569 en Lima, de la unión del noble español Juan de Porres con una mujer de color. Desde que nació, su condición de mulato fue motivo de discriminación. Su padre, después de ser nombrado gobernador de Panamá, dejó a la mamá y al niño en Lima. Martín aprendió el oficio de curandero y farmacéutico. Su consultorio estuvo siempre lleno de pacientes, no sólo por sus buenos conocimientos de las enfermedades y dolencias físicas, sino también por el amor con que recibía a cualquier persona y en particular a los pobres. Cada día asistía a la misa en su iglesia parroquial, y la comunión diaria con Cristo le daba capacidad para entrar en comunión íntima con sus hermanos hasta el agotamiento de sus fuerzas.
SAN MARTIN DE PORRES, hermano dominico, l569 - 1639En 1594 pidió ser aceptado en el convento de los padres dominicos en Lima. A causa del color de su piel, le impusieron un tiempo excesivamente largo de espera, que se prolongó hasta 1603. Entonces le dieron únicamente la posibilidad de ser aceptado en el ínfimo grado, como hermano lego, sin la posibilidad de llegar al orden sacerdotal. Así siguió también en el convento, ejerciendo su oficio como hermano enfermero. Empezó una vida monástica de ex-trema penitencia, de oración y de obras de caridad, que se extendieron también fuera del convento, particularmente en favor de los enfermos pobres, sin distinción de raza, y de los niños huérfanos.
Su sabiduría y santidad atrajeron a muchísimas personas y aun al mismo virrey de Perú, para solicitar los consejos del hermano. A los ricos y poderosos no los dejaba ir sin antes haberles encomendado a sus hermanos pobres. Cuando en 1639 su vida iba a apagarse por el tifo, entonces incurable, que había contraído en el servicio de los enfermos, pobres y ricos vinieron al lecho del moribundo a pedirle su bendición. Desde su muerte, el 3 de noviembre del mismo año. fue considerado en Perú "apóstol de la justicia social", en un tiempo en que esta apertura social de la Iglesia era todavía poco practicada y menos aun en América latina, aunque siempre había sido enseñada por el Evangelio, por los Padres de la Iglesia y sus mejores teólogos.
Beatificado por el papa Gregorio XVI en 1887, fue finalmente canonizado por el papa Juan XXIII, el 6 de mayo de 1962.
ORACIÓN COLECTA
Señor, Dios nuestro, que condujiste a san Martín de Porres a la gloria celestial por un camino de trabajos humildes e ignorados, concédenos imitar sus ejemplos para que gocemos de tu vida en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén,
"Disculpaba los errores de los demás; perdonaba las más graves injurias, pues estaba con-vencido que era mucho más lo que merecí por sus pecados; ponía todo su empeño en volver al buen camino a los pecadores; socorría con amor a los enfermos; procuraba comida, vestido y medicinas a los pobres; en la medida que le era posible, ayudaba a los agricultores, a los negros y mulatos, que, por aquel tiempo, eran tratados como esclavos de la más baja condición, lo que le valió, por parte del pueblo, el apelativo de 'Martín de la caridad'". Homilía de Juan XXIII en la canonización de san Martín de Porres, 6 de mayo, 1962: AAS (1962), 306-309.
04: SAN CARLOS BORROMEO, arzobispo de Milán y cardenal, 1538-1584

Cuando nació Carlos en el castillo de Mona, a orillas del lago Mayor, uno de los paisajes más bonitos del mundo en la alta Italia, la Iglesia pasaba por tiempos sumamente difíciles. En Alemania y en Suiza, grandes núcleos de la población se habían afiliado al protestantismo, ya sea por razones políticas o por ignorancia religiosa y a veces también, por culpa de la vida desordenada del clero de aquellos tiempos.
Carlos empezó sus estudios jurídicos en Pavía y se graduó en derecho civil y eclesiástico. Después de la muerte de su padre en 1558, se hizo cargo de la administración de los bienes de la familia. En el mismo año su tío materno, el cardenal Ángelo Medici fue electo Sumo Pontífice y tomó el nombre de Pío IV.
Según la costumbre de favorecer a los parientes, el papa llamó al joven, bien formado e instruido; le confirió, a los 21 años, los más altos puestos del Vaticano, aunque no tenía todavía la ordenación sacerdotal. Para ésta, Carlos se preparó con celo ejemplar y, al recibirla en 1563, decidió aplicar primeramente las normas del Concilio de Trento a su propia persona. Entendió bien que los documentos conciliares por si solos no iban a reformar a la Iglesia, si no había obispos y sacerdotes que enseñaran al pueblo la vida evangélica con su propio ejemplo.
En 1565 pidió al Papa el gran favor de poder alejarse del Vaticano para dirigir personalmente la arquidiócesis de Milán.
Desde hacía 80 años no había habido obispo que residiera en la gran ciudad, que estaba bajo la administración de los españoles y en donde clero y pueblo se habían alejado de Cristo, a tal grado que la mayoría de las iglesias estaban cerradas o convertidas en salones de fiesta.
SAN CARLOS BORROMEO, arzobispo de Milán y cardenal, 1538-1584Al tomar posesión de su sede, buscó trato fraternal con todos los sacerdotes y los reunió en 15 sínodos diocesanos y muchas conferencias pastorales, según las decisiones del Concilio. Reformó con ellos la administración de los sacramentos, la evangelización del pueblo con sermones y ejercicios espirituales; renovó la liturgia ambrosiana, organizó la administración de cada parroquia por registros de bautismo y de matrimonio, promovió la renovación de la vida monástica y su claustro, en donde las propias reglas lo prescribían.
En algunos religiosos encontró un total desorden de vida y también un afán exagerado de poseer bienes materiales. Tuvo que suspender la Congregación de los frailes llamados "Humillados", uno de los cuales se atrevió incluso a dispararle con una pistola al arzobispo durante la visita canónica, pero solamente lo hirió levemente.
En la Biblioteca Ambrosiana de Milán se encuentran como 100 tomos de cartas y escritos del gran obispo de la reforma católica. Su inmensa diócesis se extendió hasta gran parte de la actual Suiza. En todas partes erigió centros catequéticos para impartir una sólida evangelización a los seglares. Entre los religiosos que le ayudaron en las misiones populares, se distinguieron los padres capuchinos, jesuitas y teatinos.
Se ganó el corazón de todos cuando, en 1574, la peste invadió Milán durante 10 meses. El mismo obispo iba diariamente, con sus sacerdotes, a visitar a los moribundos y regaló todos sus bienes para la construcción de nuevos hospitales y para la compra de víveres, cuando los encargados de la administración pública ya había abandonado la ciudad.
En su vida privada de oración, al obispo le gustaba meditar, con preferencia, la pasión de Cristo. Propagó la erección de las 14 estaciones del vía crucis.
Poco antes de su muerte, todavía recorrió el vía crucis en el monte Varallo, cerca de Arona. Al volver de este viaje penitencial a Milán, murió el 3 de noviembre de 1584 a los 46 años de edad.
En 1610, 25 años después de su muerte, san Carlos Borromeo fue canonizado por el papa Pablo V. Su tumba se encuentra en la misma catedral de Milán.
ORACIÓN COLECTA
Conserva, Señor, en tu pueblo el espíritu que animó a san Carlos Borromeo, a fin de que tu Iglesia, renovada sin cesar y cada vez más fiel al Evangelio, pueda mostrar al mundo el verdadero rostro de Cristo. El cual vive y reina contigo... Amén.
"Les encomiendo la oración interior, que debe preceder, acompañar y seguir a todas nuestras acciones... Si administras los sacramentos, querido hermano, piensa lo que haces…; si celebras la santa misa, reflexiona en lo que ofreces. . . ; cuando cantas en el coro, medita con quién hablas y qué palabras pronuncias... ; al guiar a las almas, acuérdate por qué sangre fueron rescatadas". Sermón de san Carlos Borromeo a los sacerdotes en e! último Sínodo de su epis-copado.
07: SAN ERNESTO. Abad y mártir 1148

Ernesto significa hombre serio y decidido, "hasta al martirio " se podría añadir en el sentido cristiano.
Según la tradición, hay varios santos con este nombre, pero el que se celebra el 7 de noviembre es, sin duda, el abad del convento benedictino alemán de Zwiefalten, situado al suroeste de la ciudad de Ulm.
Renunció en el año de 1147 a su dignidad, para poder participar en la segunda cruzada, que organizaba el emperador Conrado III, con el fin de librar la Tierra Santa de los musulmanes.
Al abad Ernesto le tocó incorporarse en el destacamento militar del obispo Otto de Freising.
SAN ERNESTO. Abad y mártir 1148En las encarnizadas luchas por los lugares sagrados, cayó prisionero. Fue trasladado a la Meca, capital del Islam, y martirizado en forma cruel a fines del año 1148.
Desde el siglo XIII se honra su memoria en la abadía de Zwiefalten como 'mártir", aunque nunca ha existido una aprobación oficial por parte de la Iglesia universal.
Se puede admirar un retablo del siglo XVII, en la Iglesia de los padres capuchinos, en Dinkelsbuehl (Alemania), que presenta a san Ernesto atado a un madero, cortados las manos y los pies, mientras su cuerpo se ve cubierto de enormes heridas causadas por la cimitarra musulmana.
En la parte inferior del retablo se puede apreciar, como símbolo de su dignidad, la mitra y el báculo.
La voluntad salvífica universal de Dios alcanza a todos los hombres; la Iglesia está persuadida de que habiendo Cristo muerto por todos y siendo una sola la invocación última del hombre, es decir, divina, el Espíritu Santo ofrece a todos las posibilidades de ser asociados, de modo solamente conocido por Dios, al misterio pascual. Siendo la fe personal un acto libre, es menester que la Iglesia dialogante se aproxime a los no creyentes con el mayor respeto de su libertad personal y procurando comprender sus motivaciones y razones. La no creencia, por lo demás, constituye una interpelación y un reto a la fidelidad y autenticidad de los creyentes y de la Iglesia… Documento de Puebla, n. 1117
10: SAN LEÓN MAGNO, papa, + 461

Por la historia sabemos que la Iglesia católica fue cruelmente perseguida en los primero siglos; pero es preciso saber, que sus heridas mas graves las recibió, no por el odio de la persecución pagana, sino por las divisiones y las herejías dentro de sí misma. Al mismo tiempo se nota cómo el Espíritu Santo siempre ha iluminado a obispos y papas intrépidos, para afrontar y vencer obstáculos que humanamente hubieran acabado con la Iglesia en poco tiempo. Uno de los siglos más difíciles para la joven Iglesia de Roma fue el siglo V. En este tiempo, Dios regaló a la Iglesia con un papa extraordinario, San León, que con razón merece el título de "el Grande".
SAN LEÓN MAGNO, papa, + 461Excelentes eran sus conocimientos teológicos, que profundizaron el misterio de la encarnación del Verbo. Más de 100 sermones del Papa dan testimonio de su sabiduría y de su cultura.
Grande también era su capacidad administrativa y pacificadora, que le valió el título de archidiácono de los papas Celestino I y Sixto III, a los cuales sirvió con eficacia y dedicación.
En el 440 fue elegido Papa y tuvo que afrontar el problema más grave para la Iglesia de su tiempo, la herejía del monje Eutiques. Este monje del oriente propagó la doctrina de que existe solamente una naturaleza en Jesucristo, la naturaleza divina. Según esta falsa teoría, la humanidad de Cristo fue absorbida por su naturaleza divina como una gota de agua en un vaso de vino.
En su famosa carta dogmática el papa León I sostenía que en Cristo hay dos naturalezas: la divina, que el Verbo posee por ser Dios, y la humana, engendrada por María. su madre. Estas dos naturalezas no se contraponen, sino que actúan unidas en la misma persona de Cristo, conservando su distinción.
En el Concilio de Calcedonia (451), fue proclamada la doctrina del Papa por los padres conciliares con las siguientes palabras: "Esta es la fe de nuestros padres, ésta es la fe de los apóstoles; el mismo Pedro ha hablado por boca de León".
San León MagnoOtro de los peligros que acecharon a la Iglesia de Roma, fue el avance de los hunos, que constituían, una amenaza, para toda la Cultura Cristiana. San León tuvo el valor de enfrentarse con el bárbaro Atila en el norte de Italia y logró que las hordas salvajes se retiraran sin saquear la ciudad y respetando los tesoros espirituales de Roma.
Tres años más tarde, en el año 465, el Papa salvó las basílicas de Roma de ser incendiadas y a sus habitantes, de ser asesinados por los vándalos, que bajo las órdenes de Genserico iban a destruir la ciudad. Los invasores se retiraron después de haber robado lo que pudieron.
El Papa ya anciano, se dedicó a curar heridas espirituales y corporales de sus fieles. Murió como buen pastor, en la ciudad de Roma el 10 de noviembre de 461.
El papa Benedicto XIV lo declaró doctor de la Iglesia. Sus restos descansan en la basílica de san Pedro.
ORACIÓN COLECTA
Señor, tú que nos has prometido que las fuerzas del mal nunca prevalecerán contra la Iglesia, cimentada sobre la roca de Pedro, haz que, por la intercesión del papa san León Magno, tu pueblo permanezca siempre firme en la verdad y goce de una paz estable y verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"Reconoce, cristiano, tu dignidad, y ya que ahora participas de la misma naturaleza divina, no vuelvas a tu antigua vileza con una vida depravada.
Recuerda de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro. Ten presente que has sido arranca-do al reino y a la claridad de Dios.
Por el sacramento del bautismo te has convertido en templo del Espíritu Santo; no ahuyentes, pues, con acciones pecaminosas a un huésped tan excelso, ni te entregues otra vez como esclavo del demonio, pues el precio con que has sido comprado es la sangre de Cristo". San León Magno, 1er. Sermón en la Natividad del Señor, 1, 3; PL 54, 1 91 93.
11: SAN MARTIN, obispo de Tours, Francia, 316-397

Sus padres eran todavía paganos, cuando Martín, que apenas con taba 12 años de edad, pidió en la ciudad de Pavía (Italia) ser admitido como catecúmeno, es decir como candidato para recibir el bautismo.
El tiempo del catecumenado podría durar varios años. Mientras tanto, Martín fue obligado a entrar al ejército romano.
SAN MARTIN, obispo de Tours, Francia, 316-397En el invierno del 334 cabalgaba Martín por el portón de la ciudad de Amiens, cuando vio a un mendigo muriéndose de frío. Con la espada partió su capa militar y le regaló la mitad al hermano pobre que yacía tirado en el suelo.
Más tarde tuvo la gran alegría de que su madre se convirtiera a la fe católica. Sin embargo, tuvo que sufrir la persecución de los arrianos. Su gran deseo de vivir la vida religiosa se realizó, cuando Hilario, obispo de Poitiers, lo recibió en su diócesis y le brindó su amistad.
En los primeros siglos, tos obispos eran elegidos por el clero y el pueblo. Estas elecciones dieron muchas veces buenos resultados. Así sucedió en el caso de la elección de Martín para obispo de Tours.
El Santo obispo vivió una vida de oración, de pobreza y penitencia y realizó a la vez una labor apostólica para evangelizar extensas regiones rurales que todavía eran paganas.
Su pueblo lo amó como a un padre, ya que estuvo continuamente visitando sus parroquias, para predicar la buena nueva y para ayudar a los marginados y perseguidos. Se propagaron leyendas de su poder milagroso y no faltaron tampoco las intrigas del clero rico, que a causa de los nuevos privilegios concedidos a la Iglesia por el emperador Constantino, compartían los honores y las riquezas de la corte.
Martín protestó ante el emperador Máximo en el 385, por la ejecución del hereje Prisciliano, argumentando que las cuestiones de fe no deben resolverse por medio de la violencia.
Cuando llegó a la ancianidad se dirigía frecuentemente a Dios con la siguiente oración: "Señor, si tu pueblo todavía me necesita, no rehúso el trabajo; pero hágase tu voluntad".
Murió durante un viaje, cuando iba a visitar una parroquia, el 8 de noviembre de 397. Sus funerales, el 11 de noviembre, fueron una grandiosa manifestación del cariño de sus fieles, religiosos y seglares.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que hiciste resplandecer tu gloria en la vida y en la muerte de san Martín, obispo de Tours, renueva en nuestros corazones la fuerza de tu amor, para que ni la muerte ni la vida puedan separarnos de ti. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"La pobreza evangélica une la actitud de la apertura confiada en Dios con una vida sencilla, sobria y austera, que aparta la tentación de la codicia y del orgullo". Documento de Puebla, n. 1149.
12: SAN JOSAFAT, obispo de Polostsk, mártir, l580 - l623

Una de las tragedias más grandes y casi ignoradas por el mundo occidental, fue la cruel persecución y destrucción que sufrieron todas las comunidades de rito ortodoxo en Ucrania, Rumania y Polonia, esto es, en todos los territorios que después de la segunda guerra mundial, en el 1945, fueron ocupados por el comunismo soviético. Miles de fieles, sacerdotes y obispos, fueron encarcelados, torturados y asesinados por un solo crimen; ser fieles al único vicario de Cristo en la tierra, al Papa de Roma y, a la vez, ser fieles a su rito eslavo de venerable tradición.
Con la canonización del santo obispo Josafat, en el año 1867, el papa Pío IX, quería enseñar a la Iglesia universal lo que ha sufrido, desde hace muchos siglos, esta porción heroica de la Iglesia católica por su fidelidad a la Santa Sede.
SAN JOSAFAT, obispo de Polostsk, mártir, l580 - l623Josafat nació en 1580. en Ucrania, de una familia griega ortodoxa. Empezó a trabajar como comerciante en la ciudad de Vilna, entonces parte de Polonia. Siguiendo el llamado del Señor, ingresó en 1604 en un monasterio de los monjes de san Basilio y practicó la liturgia de este rito ortodoxo, con gran entusiasmo y exactitud. Sintió un gran deseo de unirse a la Iglesia universal, unión que habían logrado ya en el año 1569 algunos obispos del rito ruso ortodoxo de la ciudad de Brest-Litowsk. A este mismo rito se incorporó Josafat para promover el gran ideal de la "Una y Santa" entre Roma y los ortodoxos, todavía separados. la Santa Sede había con-cedido la conservación de la venerable liturgia oriental, considerándola como gran tesoro de la tradición antigua de los primeros siglos del cristianismo Josafat fue nombrado, después de algunos años de celoso apostolado, arzobispo de Polotsk.
Por su fidelidad al rito oriental atrajo a muchos fieles y sacerdotes a la unión con Roma en el rito ruso. Esta liturgia fue la predilecta del santo obispo día y noche. También escribió un catecismo católico que propagó en toda su diócesis.
Las penitencias que él mismo se infligía con increíble austeridad, iban unidas a un gran aprecio del sacramento de la reconciliación, cuya frecuencia recomendó a sacerdotes y fieles.
la pena más grande de su vida fue el nombramiento de un obispo cismático por el patriarca de Jerusalén, quien propaló la calumnia de que Josafat quería destruir el rito ortodoxo para obligar a que todos, se hicieran católicos del rito latino. Este obispo predispuso al pueblo contra el legítimo pastor. Organizó una considerable campaña de odio político y religioso, de tal manera que el 12 de noviembre de 1623, algunos fanáticos asaltaron el obispado para asesinar al obispo Josafat. Los criados, que querían protegerlo, fueron brutalmente heridos. El obispo se enfrentó a los asaltantes y les preguntó: "¿Por qué golpean a éstos? ¿Qué mal les hicieron? Si buscan al obispo, aquí estoy". En seguida fue atacado con hachas y espadas que le destrozaron la cabeza. Tenía 43 anos de edad.
Debido a la cruel persecución de la Iglesia rusa y ucraniana en estos últimos tiempos, todos los Papas más recientes han honrado la memoria de san Josafat. El papa Pablo VI hizo incluir a este obispo mártir en el santoral universal de la Iglesia romana.
ORACIÓN COLECTA
Aviva, Señor, en tu Iglesia, el espíritu de amor que dio valor a san Josafat para morir por su pueblo, a fin de que, fortalecidos por tu amor, no dudemos en sacrificar ninguno de nuestros intereses por el bien de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"Sobre las ruinas del Coliseo se levanta la cruz. Mirando hacia esta cruz, la cruz de los comienzos de la Iglesia en esta capital y la cruz en su historia, debemos sentir y expresar una solidaridad particularmente profunda con todos nuestros hermanos en la fe que también en nuestra época son objeto de persecuciones y de discriminaciones en diversos lugares de la tierra. Pensemos ante todo en aquellos que están condenados, en cierto sentido, a la 'muerte civil' por la denegación del derecho a vivir según la propia fe, el propio rito, según las propias condiciones religiosas. Mirando hacia la cruz en el Coliseo, pedimos a Cristo que no les falte -al igual que a aquellos que en otro tiempo sufrieron aquí el martirio- la fuerza del Espíritu de que tienen necesidad los confesores y los mártires de nuestro tiempo". Alocución de Juan Pablo II, al terminar el Vía Crucis del Viernes Santo, 1979.
13: SANTA FRANCISCA XAVIER CABRINI,
Virgen fundadora de las "Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón". 1850 - 1917
(En los Estados Unidos el 13 de noviembre; en los demás países, el 3 de enero).
Según una estadística oficial, entre 1879 y 1914, emigraron 14 millones de italianos, en su gran mayoría, a los Estados Unidos de América. Allí les esperaba, generalmente, una suerte muy difícil. Algunos fueron discriminados por su origen, su lengua y su religión y no pudieron conseguir empleo. A otros les dieron los trabajos más humildes y pesados.
SANTA FRANCISCA XAVIER CABRINIEn la primavera de 1889, se dio a conocer una religiosa italiana, fundadora de una nueva Congregación llamada "Misioneras del Sagrado Corazón". El papa León XIII le confió el cui-dado de sus compatriotas en los Estados Unidos. El arzobispo de Nueva York vio con malos ojos a la fundadora y le aconsejó que con sus 6 religiosas volviera a Italia. Ella contestó al pre-lado "No, excelencia, no volveremos; éste es nuestro campo de misión; estamos aquí por voluntad del mismo Sumo Pontífice".
Francisca fue la décima tercera hija de una familia de campesinos y quedó huérfana a los 20 años de edad. En la parroquia pobre de su patria chica, trabajó como maestra y enfermera y después buscó compañeras para fundar una congregación que atendiera a los niños huérfanos.
El obispo de Lodi invitó a las madres a que trabajaran en favor de los emigrantes italianos.
En los Estados Unidos, la madre Francisca tuvo que superar muchísimas dificultades. Algunos italianos, sin trabajo, se habían entregado a los vicios y habían cometido diversos crímenes.
No sólo asistieron a los italianos dispersos en las grandes ciudades, sino también visitaron las cárceles para hablar, rezar con los presos italianos en su propia lengua, y acompañaron a algunos de ellos, condenados a muerte, hasta la silla eléctrica. Los presos italianos de Chicago regalaron a las madres un coche de caballos, para que no tuvieran que caminar tanto en sus vi-sitas semanales a la cárcel.
En sus 35 años de apostolado en los Estados Unidos la madre Francisca Xavier Cabrini fundó 67 instituciones para el cuidado de los enfermos abandonados y pobres. También organizó escuelas catequísticas para niños y adultos de origen italiano a fin de que no perdieran su fe en un ambiente materialista. Para conseguir ayuda de personal y económica cruzó unas 30 veces el océano.
Su extraordinaria capacidad administrativa iba a la par con su fe profunda. Durante la noche, la madre Francisca pasaba horas enteras delante del Santísimo Sacramentó para pedir favores especiales. Con frecuencia escribía sus peticiones y ponía sus escritos delante del sagrario. Tenía una confianza ilimitada en la intercesión de la Virgen santísima. Una vez le preguntaron sobre el secreto de su éxito y contestó: "Nunca dudar de Jesús ni de María, pero en cuanto a mi propia persona, miren un vaso de agua: yo no soy más que ese vaso".
Cuando la madre Cabrini se había despedido de su humilde pueblo de Cadogno, Italia, en 1889, para ir a los Estados Unidos, su confesor le dijo: "Madre, ¿por qué quiere ir tan lejos? Deje estos ambiciosos planes para personas de capacidad y santidad excepcionales". Sin saber-lo, el modesto sacerdote había previsto lo que Dios quería hacer de esta religiosa.
Murió el 22 de diciembre de 1917, en Chicago. Su Congregación contaba con 2,000 religiosas y 70 casas. El 7 de julio de 1946, el papa Pío XII canonizó a Francisca Xavier Cabrini que fue la primera santa norteamericana. Fue declarada patrona de todos los "inmigrantes" después de la segunda guerra mundial.
ORACION COLECTA
Señor Jesucristo, el fuego de tu Sagrado Corazón se encendió en la santa virgen Francisca Xavier y así la hiciste capaz de ganar almas por ti en muchos países y de fundar una nueva Congregación femenina de tu Iglesia; concédenos, por su intercesión que adquiramos su interés por servir a los demás y consigamos llegar al puerto de la eterna felicidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos…. Amén.
"La pastoral de los emigrantes … es tarea de toda la Iglesia local: sacerdotes, religiosas y laicos … Por una parte, deben ayudarlos a salvaguardar o, mejor, robustecer sus valores religiosos familiares y culturales, cuando éstos son fruto de generaciones cristianas, pues se corre el riesgo de que aquéllos sean destruidos sin que nada los sustituya realmente. Por otra parte, tampoco pueden olvidar que estos emigrados están ya marcados por el país de acogida, donde también les corresponde desempeñar una tarea, por las relaciones que se entablan entre los adultos en los ambientes de trabajo y, más aún, en la escuela y lugares de entretenimiento de los niños y jóvenes, por los medios de comunicación locales que utilizan … La pastoral debe ayudarles a hacer frente a todo ello y a integrar armónicamente lo 'nuevo', sin hacer caso omiso de lo 'antiguo' ". Juan Pablo II, II Congreso Mundial de Pastoral de la Emigración, 74 de marzo, 7979, en Roma.
15: SAN ALBERTO MAGNO, obispo de Regensburg y Doctor de la Iglesia, 1200-1280

En la cripta de la iglesia de san Andrés, muy cerca de la catedral de Colonia, en Alemania, se puede visitar la tumba de un hombre que con razón merece el título de "el Grande". En esta ciudad empezó san Alberto su labor espiritual y cultural. La misma catedral de Colonia es un símbolo del edificio que san Alberto levantó en el siglo XIII como profesor, teólogo e investigador de ciencias naturales, además de ser provincial de los dominicos, obispo y predicador de una cruzada.
SAN ALBERTO MAGNO, obispo de Regensburg y Doctor de la Iglesia, 1200-1280Ya desde su estancia en Italia, Alberto empezó a investigar científicamente las maravillas de la naturaleza. Sus obras abarcan unos 40 tomos, tratan de medicina, geografía, geología, astronomía, botánica, física y, sobre todo del reino animal. Por medio de las leyes de la vida animal, comprobó que las especies inferiores se explican por las superiores y que el hombre es el milagro más grande de la creación.
Su inteligencia no se limitó al campo de las ciencias. En teología, san Alberto fue asimismo un hombre de capacidad extraordinaria, porque incorporó el espíritu de los escritos filosóficos de Aristóteles en la teología católica, después de depurarlos de la influencia judía y árabe. Con su discípulo, santo Tomás de Aquino, construyó la teología escolástica. Al morir éste, Alberto impulsó inmediatamente la canonización de Tomás de Aquino como baluarte del dogma católico y modelo de santidad. Entre estos dos santos y al mismo tiempo amigos, encontramos algunas afinidades: ambos estudiaban de rodillas, llevaban una vida de oración personal con Dios y recibieron las luces del Espíritu Santo, que explican la desbordante creatividad de estos gigantes del mundo intelectual.
San Alberto era también hombre dedicado a la gente del pueblo. Siempre tenía tiempo para confesar y predicar a los sencillos feligreses. Para dar ejemplo de pobreza a sus frailes, hacía sus viajes pastorales casi siempre a pie, caminando increíbles distancias como la ruta desde la corte papal en Anagni hasta Leningrado.
Para reparar los daños que un obispo feudal había causado en Ratisbona, Alberto aceptó, a los 67 años, el nombramiento de obispo. Llevó una vida de pobreza, y pudo convertir a los fieles de la diócesis y después de 3 años devolverla al papa en paz y armonía.
Donde había cuestiones sociales, políticas y eclesiásticas casi insolubles, llamaban a san Alberto que, por su sabiduría y su corazón noble, casi siempre pudo arreglar los problemas. En los últimos meses de su vida quiso estar solo con Dios en su celda del convento de los dominicos en Colonia. El 13 de noviembre del 1280, todas las campanas de Colonia anunciaron su muerte. Los países de Europa se entristecieron, porque adivinaron que habían perdido a uno de sus teólogos más grandes, que a la vez fue un hombre de íntima vida religiosa.
Una de sus sentencias más sabias dice lo siguiente; "¿Quieres tú descubrir los misterios de Dios? Pregunta a un hombre que por amor de Dios vive la pobreza evangélica con alegría. Este conoce los misterios de Dios mejor que el teólogo más erudito de la tierra".
En 1622 fue beatificado y, a pesar de que la devoción hacia él fue en aumento, no subió al honor de los altares hasta 1931, cuando el papa Pío XI lo proclamó Doctor de la Iglesia, con lo cual le daba el título equivalente de santo.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que otorgaste a san Alberto Magno el don de conciliar el saber humano con la verdad revelada, concédenos, por su intercesión que, a través del progreso científico, podamos profundizar en tu conocimiento y en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"… Oh Dios, creador nuestro, autor y luz del espíritu humano, tú has enriquecido a san Alberto en el fiel seguimiento de Jesucristo, nuestro Señor y Maestro, con un profundo conocimiento de la fe. La creación misma era para él revelación de tu omnipotente bondad, mientras iba aprendiendo a conocerte y a amarte más profundamente en las criaturas. Asimismo investigó las obras de la sabiduría humana, como también los escritos de los filósofos no cristianos, que le abrieron paso hacia un encuentro con tu gozoso mensaje…." Plegaria de Juan Pablo II ante la tumba de san Alberto Magno, Colonia, 15 de noviembre, 1980.
16: SANTA MARGARITA, reina de Escocia, 1046-1093

Esta santa nació en Hungría en 1046, de padre escocés y de madre húngara. Su nombre, Margarita, lo recibió de una joven mártir que, según la leyenda, murió a los 15 años en Antioquía, durante la persecución del emperador Diocleciano. Tuvo que cambiar varias veces de domicilio a causa de los problemas políticos de su padre.
SANTA MARGARITA, reina de Escocia, 1046-1093A los 24 años se casó con el rey de Escocia, Malcolm III. Este matrimonio fue el inicio de una vida ejemplar de esposa, de madre para sus 8 hijos y de reina madre para toda la nación escocesa, de la mujer que está ahora dignamente representada en el calendario universal de los santos de la Iglesia.
Ante todo tuvo un cuidadoso esmero en la educación religiosa de sus 6 hijos y 2 hijas. Algunas personas de mala conducta tuvieron que abandonar el castillo del rey, debido a la vida ejemplar de la reina, que, poco a poco, influyó también sobre el carácter difícil de su esposo.
La fundación de la abadía de Dumferline, en honor de la Santísima Trinidad, es un símbolo exterior de cómo toda la vida de la reina estaba impregnada de los misterios fundamentales de la fe cristiana. Los abusos paganos de los celtas desaparecieron; la liturgia fue adaptada a la católica romana; los vicios como la simonía y la usura fueron reprimidos.
En cuanto a la vida religiosa se refiere, la reina también dio mucha importancia a los tiempos litúrgicos de Adviento, Cuaresma y Pascua. Asistía diariamente a la santa misa, se impuso penitencias, vigilias nocturnas y obras de caridad, como la de invitar a niños huérfanos y a 24 adultos pobres a su propia mesa, en la que ella misma servía los alimentos.
Su cuidado maternal hacia los hermanos más necesitados de Cristo fue otro rasgo típico en la vida de la reina que, como "primera dama del país", no pensó en privilegios ni vanidades, sino en dar ejemplo de servicio. Vestida sencillamente, sin lujos ni joyas, visitaba los hospitales, cárceles y casas de huérfanos, con tanta frecuencia, que en todas partes los pobres la amaban como si fuera su madrina. Con ayuda de su esposo, repartía toda clase de despensas.
Seis meses después de la muerte de su esposo y de su hijo mayor, en defensa de la patria contra tropas invasoras, también ella entregó su vida al Señor, el 16 de noviembre de 1093. Fue canonizada en 1209.
Después de la premeditada ejecución de la reina María Estuardo, en el año de 1567, el trono de Escocia quedó unido al de Inglaterra. Escocia tuvo también que adherirse al cisma de Inglaterra y convertirse al protestantismo.
Hasta finales del siglo XVIII, la religión católica quedó prohibida y sancionada con penas civiles. El papa León XIII pudo restablecer la jerarquía católica a fines del siglo pasado. Escocia cuenta en la actualidad con aproximadamente un millón de católicos, es decir, un 15% del total de la población.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que nos has dejado en santa Margarita de Escocia un ejemplo admirable de amor hacia los pobres, ayúdanos por su intercesión, a ser siempre, entre los necesitados, una prueba viva de tu amor por ellos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"Si, la esposa y la madre es el sol de la familia.… Suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a si mismo, sino al otro. Pero este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que con sus albores alegra la nebulosa mañana y dora las nubes con los rayos de su ocaso". Pío XII, alocución a unos recién casados.
16: SANTA GERTRUDIS LA GRANDE, virgen, 1256 - 1302

Cuando Gertrudis tenía cinco años, sus padres la llevaron al monasterio de Helfta de la orden cisterciense, en Sajonia. Allí la madre abadesa, Matilde, cuidó con gran esmero el talento desbordante de la joven, quien desde pequeña dominó el latín y, con verdadera pasión, se de-dicó a las artes y las ciencias. Cierto día, cuando ya había cumplido 25 años de edad, durante sus largas horas de vigilia, sintió una rara sensación de intranquilidad, una sed insaciable de anhelos hasta entonces insatisfechos. Durante varios meses, el Señor la dejó en ese estado de temerosa incertidumbre, para que se liberara de todo deseo de honores mundanos.
SANTA GERTRUDIS LA GRANDE, virgen, 1256 - 1302El año 1281, en vísperas de la fiesta de la Anunciación de María se le apareció Cristo y le dijo: "¿Por qué estás triste? ¿Acaso no tienes a quien acudir? Hasta ahora has comido el polvo con mis enemigos y has buscado la miel entre las espinas. Vuelve conmigo, te acogeré y te embriagaré con el torrente de las delicias divinas". Desde ese momento Gertrudis quedó libre de la vanidad del saber. Volvió a las fuentes de la vida de la gracia, a la meditación y los rezos. En lugar de los clásicos latinos, la santa Biblia se convirtió para ella en "miel para la boca, sonido de órgano para el oído y júbilo espiritual para el corazón".
Frecuentemente al terminar la celebración litúrgica, veía los misterios de la fe y las exigencias de Dios para los hombres, en cuadros y parábolas llenos de claridad y vigor. Su corazón era como cera en la que Jesús imprimía su sello y las huellas de sus cinco llagas. Cumpliendo con el mandato de Jesús, Gertrudis escribió parte de sus visiones.
Están redactadas en forma tranquila y versan casi exclusivamente sobre cinco grandes te-mas: la Encarnación, la Eucaristía, los sufrimientos de Jesús sacerdote y hostia, María y el purgatorio.
La devoción al Corazón de Jesús en la Edad Media dio sus primeros y más bellos retoños en el jardín del monasterio de Helfta. Siglos después, la gran mística española, santa Teresa de Ávila, se inspiró en las ideas de Gertrudis.
El destino de los pecadores inquietó profundamente a Gertrudis, pero más insoportable le resultaba ver a Jesús crucificado. A veces sacó los clavos de la cruz para sustituirlos por clavos hechos de hermosas flores a fin de mitigar así simbólicamente, los sufrimientos del Hijo del hombre.
Con afecto maternal se apiadó de las miserias de los extraños. Nadie era para ella demasiado malo o incorregible. También lloraba de compasión por los judíos y los paganos. Prefería interrumpir su diálogo con Jesús antes que olvidarse de las obligaciones más pequeñas de amor para con el prójimo.
En su humildad se consideró la menor de las sirvientas del monasterio, escogía su vestido con los ojos cerrados de entre los hábitos desechados por las otras monjas y ayudaba en la cocina, el sótano y el jardín. Con todo, encontró tiempo para traducir párrafos de la santa Biblia a la lengua del pueblo, para que la clase humilde pudiera entender la Palabra del Señor.
Según sus propias palabras, durante cuarenta años su vida fue un "canal por el que Dios enviaba sus gracias a los hombres". Esta era la base de su alegría.
En el invierno de 1302 entró en la unión definitiva con el Señor.
La Iglesia ha conservado una parte de su precioso tesoro místico en las invocaciones de las letanías del Sagrado Corazón de Jesús.
ORACIÓN COLECTA
Tú que colmaste el corazón de santa Gertrudis con la presencia de tu amor, purifica, Se-ñor, nuestros corazones, para que también nosotros podamos experimentar la alegría de tu presencia y el poder de tu gracia Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"Llena de gratitud, me sumerjo en el abismo profundísimo de mí pequeñez y alabo y adoro, junto con tu misericordia, que está por encima de todo, aquella dulcísima benignidad con la que tú, Padre de misericordia, tuviste sobre mí, que vivía tan descarriada, designios de paz y no de aflicción; es decir, la manera como me levantaste con la multitud y magnitud de tus beneficios. Y no te contentaste con esto, sino que me hiciste el don inestimable de tu amistad y familiaridad, abriéndome el arca nobilísima de la divinidad, a saber, tu corazón divino, en el que hallo todas mis delicias". Santa Gertrudis, Libros de las Insinuaciones de la Divina Piedad, 2, 23.1.3.5.8.10.
17: SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, viuda, 1207-1231

Entre las flores de santidad que por el carisma de san Francisco, crecieron en todo el mundo, la más bella flor de Alemania fue santa Isabel que, de acuerdo a las costumbres de la nobleza medieval, fue a los 4 años declarada novia del príncipe Ludovico de Turingia. En tan tierna edad dejó su patria, Hungría, y fue entregada a la custodia de su futura suegra la princesa Sofía.
Una característica de la pequeña Isabel era su amor a Jesús sacramentado ante quien se postraba frecuentemente en la capilla del Castillo de Wartburg. Después de jugar y practicar su deporte preferido, la equitación, tenía siempre tiempo para unos momentos de oración silenciosa. A los 15 años se casó con el príncipe, que entonces contaba con 21 años de edad.
SANTA ISABEL DE HUNGRÍA, viuda, 1207-1231Este matrimonio era inmensamente feliz, pero desgraciadamente duró muy poco tiempo. A los seis años de casados, el esposo se unió a los caballeros de una cruzada para rescatar la Tierra Santa del poder de los musulmanes. En la ciudad italiana de Otranto, murió a consecuencia de una fiebre maligna el año 1227. Isabel, con sus 3 niños pequeños recibió la noticia de la muerte de su esposo y lloró amargamente.
Ludovico junto con su esposa había purificado el ambiente feudal de su territorio y habían hecho justicia a los pobres campesinos explotados por los nobles. Desde su matrimonio, Isabel no probaba ningún bocado los días de fiesta, si antes no comprobaba que el alimento se había comprado honradamente o era fruto del propio trabajo de los siervos del castillo. Muerto su esposo, los nobles tomaron venganza contra la viuda indefensa. Querían a la fuerza someterla a sus costumbres feudales en detrimento de los pobres Sin vacilaciones, Isabel con sus 3 niños dejó el castillo para convertirse en pobre. Con gran alegría pronunció los 3 votos evangélicos y entró en la Tercera Orden de san Francisco apenas fundada. El emperador de Alemania, Federico II, obligó personalmente al cuñado de Isabel a devolverle los bienes robados que le correspondían a ella. Con este dinero, Isabel fundó un hospital para gente pobre en Marburgo, en donde ella misma trabajó diariamente como enfermera, entregándose a los servicios más humildes.
La excesiva severidad de su confesor, el franciscano fray Conrado la obligó a dejar hasta la tutela de sus 3 hijos. Así al dejarlo todo por amor a Cristo pobre, cumplió el Evangelio al pie de la letra. Su confesor, ciertamente bien intencionado, quiso llevarla por el camino de una obediencia extraordinaria a una amistad íntima con Cristo al ejemplo de san Francisco y de santa Clara. El Señor llamó a Isabel a sus bodas celestiales el 19 de noviembre de 1231. Cuatro años después de su muerte fue canonizada por el papa Gregorio IX. En 1235 su cuñado, Enrique Raspe, arrepentido, empezó a construir una de las más preciosas iglesias góticas de Europa en honor de santa Isabel en la ciudad de Marburgo, en donde descansaron sus restos durante 300 años. El conde Felipe de Hessen, al hacerse protestante, profanó la tumba y las reliquias de la santa desaparecieron. Típico en la vida de santa Isabel de Hungría es su corazón extraordinariamente compasivo. Sentía en carne propia no sólo los sufrimientos de Cristo, sino también los de cada ser humano explotado, marginado, enfermo y sumido en la detestable mi-seria de aquellos tiempos. Innumerables instituciones de caridad, dentro y fuera de Alemania, llevan todavía hoy el nombre de la santa para dar testimonio de que amar es compartir total-mente la suerte del ser amado.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que concediste a santa Isabel de Hungría el don de reconocer y venerar a Cristo en los pobres, concédenos, por su intercesión, servir siempre con amor incansable a los necesitados y afligidos. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"En varias ocasiones he aludido a la parábola del Evangelio del rico y Lázaro. ¿Es que el rico fue condenado porque tenía riquezas, porque abundaba en bienes de la tierra, porque vestía de púrpura y lino', y todos los días banqueteaba espléndidamente? No, diré que no lo fue por esta razón. El rico fue condenado porque no prestó atención a otro hombre. Porque no trató de informarse de Lázaro, la persona que yacía a su puerta, ansioso de saciarse con lo que caía de su mesa. Nunca condena Cristo al simple poseedor de bienes materiales. Por el contra-rio, pronuncia palabras muy severas contra quienes usan sus bienes materiales de un modo egoísta sin prestar atención a las necesidades de los otros". Juan Pablo II, homilía en el Yankee Stadium de Nueva York, 2 de octubre, 1979.
21: PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA EN EL TEMPLO

Conviene aclarar, ante todo, que es insostenible la idea de que en la fiesta de hoy se celebre la presentación de la Virgen María como una niña de 3 años de edad, llevada por sus padres, Joaquín y Ana, al templo de Jerusalén para que se quedara al servicio de Dios. Esta opinión proviene del "Evangelio Apócrifo" de Santiago, que falsamente supone que en el templo de Jerusalén hubo niñas y doncellas destinadas a las funciones del culto litúrgico. La liturgia judía nunca conoció tales servicios femeninos.
En la Comisión Litúrgica del Concilio Vaticano II hubo votos en favor de la supresión total de esta fiesta. Si quedó finalmente en el nuevo calendario fue por dos razones. Primera; porque tiene una tradición venerable entre los griegos ortodoxos; segunda: porque se descubrió que el 21 de noviembre, se celebra en Jerusalén la consagración de una iglesia en honor de la Virgen María, en el mismo recinto del antiguo Templo, junto al muro secular y unido con la actual mezquita "El Aksa" que, según la tradición, es el lugar donde se encontraba la casa de Joaquín y Ana. Esta iglesia, actualmente lleva el título de "Nuestra Señora de Jerusalén".
PRESENTACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA EN EL TEMPLOEste es un día dedicado a honrar a María, a quien alaban las liturgias de los diferentes ritos, en el lugar más venerable de la cristiandad. El día de hoy debemos implorar de María la paz en favor de los pueblos judío y árabe, reunidos al pie de esta iglesia, en Jerusalén, aun con las armas en la mano. Debemos meditar, además, que María es el templo perfecto del Nuevo Testamento. "La Casa de Oro" (Letanías), donde Dios se dignó preparar su morada. Es un día de admiración para todos los hombres de buena voluntad, ya que Dios adornó a esta niña, desde su concepción inmaculada en el seno de Ana y durante todo el tiempo de su niñez y juventud, con prerrogativas tan extraordinarias que se convirtió en la segunda Eva. Por el Fiat -"Hágase en mí tu voluntad" - ella ofreció una libre y total obediencia a los designios de Dios.
Desde ese momento, cesaron, ante Dios, los ritos exteriores del antiguo templo y Jesucristo comenzó, en el mismo seno de María, a ofrecerse como el único y eterno sacerdote; es más, como la única ofrenda grata a Dios por todos los hombres.
ORACIÓN COLECTA
Al celebrar hoy la festividad de la Presentación de la santísima Virgen María, te suplicamos, Señor, que por intercesión suya, podamos participar de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"La Iglesia desea que los fieles no sólo ofrezcan la hostia inmaculada, sino que aprendan a ofrecerse a sí mismos, y que día con día perfeccionen por medio de Cristo, la unión con Dios y entre sí, de modo que sea Dios todo en todos". Instrucción General para el uso del Misal Ro-mano, n. 55.
22: SANTA CECILIA, virgen y mártir (Fecha desconocida)

La veneración de esta santa virgen y mártir es muy antigua, porque su nombre aparece en el canon romano desde el siglo IV. En aquella época se levantó en Roma un templo en su honor, en el barrio del Trastévere. Se supone que esta iglesia fue edificada sobre los cimientos de la casa donde vivía Cecilia y donde sufrió el martirio, bajo el emperador Marco Aurelio.
SANTA CECILIA, virgen y mártir (Fecha desconocida)La leyenda nos presenta a Cecilia, noble romana, tratando de convertir al cristianismo a Valeriano, su prometido y a Tiburcio, hermano éste, durante la fiesta de sus esponsales. Valeriano y Tiburcio, profundamente conmovidos por la fe de Cecilia, se entrevistaron con el papa Urbano, se instruyeron, aceptaron la fe y al profesarla públicamente, fueron condenados a morir.
Cecilia, compareció ante el juez para tener que ofrecer sacrificios a los dioses. Al rehusarse y al hacer su confesión de fe cristiana, también fue condenada a morir, ahogada en los baños termales. Resultó milagrosamente ilesa de esta prueba y entonces, el verdugo quiso decapitarla en su propia casa. Este no logró su propósito y la dejó moribunda, con un tajo en el cuello. La santa logró todavía hacer, con señas, profesión de su fe en Dios uno y trino.
La imagen de santa Cecilia suele presentarse con un pequeño órgano u otro instrumento musical. De ahí su titulo de patrona de la música sagrada. Es una alusión a la renuncia interior de su espíritu en medio de la algarabía de su noche de bodas.
La vida de santa Cecilia nos enseña que el uso de los instrumentos y aun la misma liturgia, no tienen como fin primordial la satisfacción de los sentimientos humanos, sino la gloria de Dios.
ORACIÓN COLECTA
Que la intercesión de santa Cecilia, virgen y mártir, nos obtenga, Señor, de tu misericordia, la gracia de vivir con alegría nuestra fe para que merezcamos cantar tus alabanzas en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"La música sacra, por consiguiente, será tanto más santa cuando más íntimamente esté unida a la acción litúrgica, ya sea expresando con mayor delicadeza la oración o fomentando la unanimidad, ya sea enriqueciendo de mayor solemnidad los ritos sagrados. Además, la Iglesia aprueba y admite en el culto divino todas las formas de arte auténtico que estén adornadas de las debidas cualidades". Constitución sobre la Sagrada Liturgia, 6, 112.
22: SANTA CECILIA - VIRGEN, MÁRTIR DE LA IGLESIA PRIMITIVA, PATRONA DE LOS MÚSICOS.

Durante más de mil años, Santa Cecilia ha sido una de las mártires de la primitiva Iglesia más veneradas por los cristianos. Su nombre figura en el canon de la misa. Las "actas" de la santa afirman que pertenecía a una familia patricia de Roma y que fue educada en el, cristianismo. Solía llevar un vestido de tela muy áspera bajo la túnica propia de su dignidad, ayunaba varios días por semana y había consagrado a Dios su virginidad. Pero su padre, que veía las cosas de un modo diferente, la casó con un joven patricio llamado Valeriano. El día de la celebración del matrimonio, en tanto que los músicos tocaban y los invitados se divertían, Cecilia se sentó en un rincón a cantar a Dios en su corazón y a pedirle que la ayudase. Cuando los jóvenes esposos se retiraron a sus habitaciones, Cecilia, armada de todo su valor, dijo dulcemente a su esposo: "Tengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un ángel del Señor vela por mí. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el ángel se enfurecerá y tú sufrirás las consecuencias; en cambio si me respetas, el ángel te amará como me ama a mí." Valeriano replicó: "Muéstramelo. Si es realmente un ángel de Dios, haré lo que me pides." Cecilia le dijo: "Si crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo verás al ángel." Valeriano accedió y fue a buscar al obispo Urbano, quien se hallaba entre los pobres, cerca de la tercera mojonera de la Vía Apia. Urbano le acogió con gran gozo. SANTA CECILIA - VIRGEN, MÁRTIR DE LA IGLESIA PRIMITIVA, PATRONA DE LOS MÚSICOSEntonces se acercó un anciano que llevaba un documento en el que estaban escritas las siguientes palabras: "Un solo Señor, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está por encima de todo y en nuestros corazones." Urbano preguntó a Valeriano: "¿Crees esto?" Valeriano respondió que sí y Urbano le confirió el bautismo. Cuando Valeriano regresó a donde estaba Cecilia, vio a un ángel de pie junto a ella. El ángel colocó sobre la cabeza de ambos una guirnalda de rosas y lirios. Poco después llegó Tiburcio, el hermano de Valeriano y los jóvenes esposos le ofrecieron una corona inmortal si renunciaba a los falsos dioses. Tiburcio se mostró incrédulo al principio y preguntó: " ¿Quién ha vuelto de más allá de la tumba a hablarnos de esa otra vida?" Cecilia le habló largamente de Jesús. Tiburcio recibió el bautismo, y al punto vio muchas maravillas.
Desde entonces, los dos hermanos se consagraron a la práctica de las buenas obras. Ambos fueron arrestados por haber sepultado los cuerpos de los mártires. Almaquio, el prefecto ante el cual comparecieron, empezó a interrogarlos. Las respuestas de Tiburcio le parecieron, desvaríos de loco. Entonces, volviéndose hacia Valeriano, le dijo que esperaba que le respondería en forma más sensata. Valeriano replicó que tanto él como su hermano estaban bajo cuidado del mismo médico, Jesucristo, el Hijo de Dios, quien les dictaba sus respuesta. En seguida comparó, con cierto detenimiento, los gozos del cielo con los de la tierra; pero Almaquio le ordenó que cesase de disparatar y dijese a la corte si estaba dispuesto a sacrificar a los dioses para obtener la libertad. Tiburcio y Valeriano replicaron juntos: "No, no sacrificaremos a los dioses sino al único Dios, al que diariamente ofrecemos sacrificio." El prefecto les preguntó si su Dios se llamaba Júpiter. Valeriano respondió: "Ciertamente no. Júpiter era un libertino infame, un criminal y un asesino, según lo confiesan vuestros propios escritores."
Valeriano se regocijó al ver que el prefecto los mandaba azotar y hablaron en voz alta a los cristianos presentes: "¡Cristianos romanos, no permitáis que mis sufrimientos os aparten de la verdad! ¡Permaneced fieles al Dios único, y pisotead los ídolos de madera y de piedra que Almaquio adora!" A pesar de aquella perorata, el prefecto tenía aún la intención de conceder-les un respiro para que reflexionasen; pero uno de sus consejeros le dijo que emplearían el tiempo en distribuir sus posesiones entre los pobres, con lo cual impedirían que el Estado las confiscase. Así pues, fueron condenados a muerte. La ejecución se llevó a cabo en un sitio llamado Pagus Triopius, a seis kilómetros de Roma. Con ellos murió un cortesano llamado Máximo, el cual, viendo la fortaleza de los mártires, se declaró cristiano.
Cecilia sepultó los tres cadáveres. Después fue llamada para que abjurase de la fe. En vez de abjurar, convirtió a los que la inducían a ofrecer sacrificios. El Papa Urbano fue a visitarla en su casa y bautizó ahí a 400 personas, entre las cuales se contaba a Gordiano, un patricio, quien estableció en casa de Cecilia una iglesia que Urbano consagró más tarde a la santa. Durante el juicio, el prefecto Almaquio discutió detenidamente con Cecilia. La actitud de la santa le enfureció, pues ésta se reía de él en su cara y le atrapó con sus propios argumentos. Finalmente, Almaquio la condenó a morir sofocada en el baño de su casa. Pero, por más que los guardias pusieron en el horno una cantidad mayor de leña, Cecilia pasó en el baño un día y una noche sin recibir daño alguno. Entonces, el prefecto envió a un soldado a decapitarla. El verdugo descargó tres veces la espada sobre su cuello y la dejó tirada en el suelo. Cecilia pasó tres días entre la vida y la muerte. En ese tiempo los cristianos acudieron a visitarla en gran número. La santa legó su casa a Urbano y le confió el cuidado de sus servidores. Fue sepultada junto a la cripta pontificia, en la catacumba de San Calixto.
Esta historia tan conocida que los cristianos han repetido con cariño durante muchos siglos, data aproximadamente de fines del siglo V, pero desgraciadamente no podemos considerarla como verídica ni fundada en documentos auténticos. Tenemos que reconocer que lo único que sabemos con certeza sobre San Valeriano y San Tiburcio es que fueron realmente martirizados, que fueron sepultados en el cementerio de Pretextato y que su fiesta se celebraba el 14 de abril. La razón original del culto de Santa Cecilia fue que estaba sepultada en un sitio de honor por haber fundado una iglesia, el "titulus Caeciliae". Por lo demás, no sabemos exactamente cuándo vivió, ya que los especialistas sitúan su martirio entre el año 177 (de Rossi) y la mitad del siglo IV (Kellner).
El Papa San Pascual I (817-824) trasladó las presuntas reliquias de Santa Cecilia, junto con las de los santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, a la iglesia de Santa Cecilia in Transtévere. (Las reliquias de la santa habían sido descubiertas, gracias a un sueño, no en el cementerio de Calixto, sino en el cementerio de Pretextato). En 1599, el cardenal Sfondrati restauró la iglesia en honor a la Santa en Transtévere y volvió a enterrar las reliquias de los cuatro mártires. Según se dice, el cuerpo de Santa Cecilia estaba incorrupto y entero, por más que el Papa Pas-cual había separado la cabeza del cuerpo, ya que, entre los años 847 y 855, la cabeza de Santa Cecilia formaba parte de las reliquias de los Cuatro Santos Coronados. Se cuenta que, en 1599, se permitió ver el cuerpo de Santa Cecilia al escultor Maderna, quien esculpió una estatua de tamaño natural, muy real y conmovedora. "No estaba de espaldas como un cadáver en la tumba," dijo más tarde el artista, sino recostada del lado derecho, como si estuviese en la cama, con las piernas un poco encogidas, en la actitud de una persona que duerme." La estatua se halla actualmente en la iglesia de Santa Cecilia, bajo el altar próximo al sitio en el que se había sepultado nuevamente el cuerpo en un féretro de plata. Sobre el pedestal de la estatua puso el escultor la siguiente inscripción: "He aquí a Cecilia, virgen, a quien yo vi incorrupta en el sepulcro. Esculpí para vosotros, en mármol, esta imagen de la santa en la postura en que la vi." De Rossi determinó el sitio en que la santa había estado originalmente sepultada en el cementerio de Calixto, y se colocó en el nicho una réplica de la estatua de Maderna.
Sin embargo, el P. Delehaye y otros autores opinan que no existen pruebas suficientes de que, en 1599, se haya encontrado entero el cuerpo de la santa, en la forma en que lo esculpió Maderna. En efecto, Delehaye y Dom Quentin subrayan las contradicciones que hay en los relatos del descubrimiento, que nos dejaron Baronio y Bosio, contemporáneos de los hechos. Por otra parte, en el período inmediatamente posterior a las persecuciones no se hace mención de ninguna mártir romana llamada, Cecilia. Su nombre no figura en los poemas de Dámaso y Prudencio, ni en los escritos de Jerónimo y Ambrosio, ni en la "Depositio Martyrum" (siglo IV).
Finalmente, la iglesia que se llamó más tarde "titulus Sanctae Caeciliae" se llamaba originalmente "títulus Caecilia", es decir, fundada por una dama llamada Cecilia.
Santa Cecilia es muy conocida en la actualidad por ser la patrona de los músicos. Sus "actas" cuentan que, al día de su matrimonio, en tanto que los músicos tocaban, Cecilia cantaba a Dios en su corazón. Al fin de la Edad Media, empezó a representarse a la santa tocando el órgano y cantando.
23: SAN CLEMENTE I, papa y mártir (c. 99)

En el canon romano se nombra a este Papa, el tercer sucesor de san Pedro, después de Lino y Cleto. Clemente tuvo que guiar a la Iglesia durante la cruel persecución del emperador Diocleciano, a fines del siglo 1. El nombre de Clemente va ligado a la solicitud que el anciano pontífice dedicó a su grey romana mientras sus ovejas eran devoradas por los lobos feroces del culto idolátrico al emperador. Es de suponerse que su pontificado haya durado del año 92 hasta el 99. San Ireneo dice que Clemente fue discípulo de los apóstoles Pedro y Pablo en Roma.
En el año 96 escribió una carta pastoral a los fieles de Corinto, que estaban divididos por la discordia. Algunos inconformes habían atacado, sin razón, a los presbíteros de esta comunidad fundada por san Pablo.
AN CLEMENTE I, papa y mártir (c. 99)Con gran sabiduría, diplomacia y celo apostólico, el Papa recalcó que la Iglesia de Cristo se distingue de cualquier sociedad humana por' su jerarquía sagrada y la obediencia que los bautizados deben a sus pastores. Esta carta fue muy conocida en el siglo II y leída en las reuniones de los cristianos perseguidos. Existe un documento que se titula "Actas de los Santos Mártires" y que parece ser del tiempo de este Papa, en el que se dice que san Clemente murió martirizado.
Nos dice la leyenda que el emperador Trajano desterró al Papa a la península de Crimea, en el sur de Rusia y fue condenado con otros cristianos a trabajos forzados. También cuenta que san Clemente hizo el milagro de hacer brotar agua de una roca para mitigar la sed espantosa de los prisioneros; el emperador hizo llevar al Papa al mar Negro y atándole un ancla alrededor del cuello, mandó que lo echaran al mar. Más tarde, las aguas del mar se retiraron del lugar del sacrifico y los cristianos encontraron el cuerpo incorrupto del Papa mártir.
Cerca del Coliseo, en la ciudad de Roma, donde murieron tantos cristianos por su fe, se encuentra la preciosa basílica de san Clemente, dedicada en honor del Papa mártir. Podría ser que hubiera sido construida en el lugar de la casa en donde vivió el Papa. Los cimientos del templo actual, por cierto uno de los más, preciosos de la antigua Roma, se remontan al siglo IV.
En el templo yacen también los restos del gran apóstol del sur de Rusia, el obispo san Cirilo, quien trajo de Rusia los restos mortales que se suponían eran del Papa mártir san Clemente.
ORACIÓN COLECTA
Dios eterno y todopoderoso, que otorgaste a San Clemente tu espíritu de fortaleza para predicar el misterio de nuestra redención y confirmarlo con su vida y su martirio, concédenos la fuerza de tu gracia para vivir, a ejemplo suyo, conformes en todo a tu Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
Procuremos, pues, conservar la integridad de este cuerpo que formamos en Cristo Jesús, y que cada uno se ponga al servicio de su prójimo según la gracia que le ha sido asignada por donación de Dios.
Que el fuerte sea protector del débil y el débil respete al fuerte; que el rico dé al pobre y el pobre dé gracias a Dios por haberle deparado quien remedie su necesidad. Que el sabio manifieste su sabiduría no con palabras, sino con buenas obras; que el humilde no dé testimonio de sí mismo, no deje que sean los demás quienes lo hagan". Carta de san Clemente I, papa, a los corintios: 35,1-5; 36, 1-2, 37, 1.45; 38, 1-2. 4.
23: SAN COLUMBANO, abad de Luxeuil y de Bobio, 544 - 615

De Irlanda, tierra de misioneros, llegó a Francia hacia el año 591 uno de los más grandes misioneros de la Iglesia católica con 12 compatriotas, San Columbano quien, con sus monjes influyó notablemente en la propagación y profundización de la fe cristiana en Europa central.
SAN COLUMBANO, abad de Luxeuil y de Bobio, 544 - 615La preparación para esta aventura misionera fue larga. Duró 30 años, de los cuales Columbano pasó la mayor parte en el monasterio de Bangor (Irlanda). Recibió una formación ascética, bíblica y cultural tan sólida, que los monasterios que él fundó en Europa se convirtieron en células vivas de un cristianismo ejemplar.
Los primeros tres monasterios en Francia contaron en poco tiempo con unos 220 monjes, a pesar de que las reglas eran tan rígidas, que el hombre moderno fácilmente podría asustarse si las conociera. San Columbano exigía al religioso de su orden dedicar muchas horas a la oración, tanto de día como de noche, interrumpida solamente por trabajos manuales y ejercicios de penitencia, y con unas cuantas horas para el descanso. Las comidas eran tan sencillas que casi podían considerarse como un constante ayuno. Dio gran importancia a la práctica frecuente del sacramento de la penitencia.
Los hombres que aceptaron esta vida libremente, tuvieron una fuerte y sana constitución física, junto con una gran nobleza de alma. Se convirtieron en la semilla más fértil de la evangelización en Europa, todavía pagana en vastas regiones. Lo que dijo el papa Pablo VI en la exhortación apostólica "Evangelii Nuntiandi" (n. 20), lo cumplieron entonces san Columbano y sus monjes en la Europa de su tiempo, de una manera amplia y profunda, ya que la evangelización se había convertido en una máscara decorativa, en un barniz superficial.
Fueron san Columbano y sus monjes los que empezaron a evangelizar "de manera vital, en profundidad y hasta las mismas raíces" a las culturas de estos pueblos.
No faltó la oposición en contra del Santo abad, tanto de parte de algunos prelados por las cuestiones litúrgicas y las tradiciones rígidas que practicaban los monjes, según sus costumbres irlandesas, como también de parte del rey, que vivía amancebado y en continuo escándalo público. Columbano y los monjes irlandeses fueron detenidos y desterrados a Irlanda por el impío rey de Francia. Pero lograron, después de un naufragio, volver de nuevo a Europa. Por el río Rhin llegaron en un barco hasta la actual Suiza y continuaron allí su misión entre la gen-te, alrededor del lago de Zurich.
El monje galo trabajó tan bien, que hasta hoy todo un cantón suizo lleva su nombre. El hermano Sigisberto fundó el monasterio Disentis. Columbano mismo, a pesar de sus años continuó su peregrinación hasta Italia del norte, donde fue bien acogido por el rey Aguilulfo de los longobardos. En Bobio fundó el sexto y último monasterio de su vida, ayudando él mismo a sus 70 años, como peón en la construcción. También este monasterio se convirtió en centro de espiritualidad evangélica, de cultura cristiana y de fidelidad a la Iglesia romana. A los 72 años murió el gran abad misionero y nos dejó como herencia espiritual sermones, meditaciones y hasta poemas de calidad.
Una congregación católica irlandesa, que lleva el nombre del santo, trabaja hoy en el in-menso campo misionero de Asia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, que en la vida de san Columbano, abad, nos has dejado un ejemplo admirable de observancia monástica y de empeño por predicar el Evangelio, concédenos, por su intercesión, buscarte en todo y sobre todo y esforzarnos por propagar tu Reino. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
"La Iglesia peregrina es misionera por naturaleza, puesto que procede de la misión del Hijo y de la misión del Espíritu Santo según el designio de Dios Padre". Concilio Vaticano II, "Ad Gentes".
23: PADRE MIGUEL AGUSTÍN PRO JUÁREZ, S.J. 1891-1927

Miguel Agustín Pro Juárez nació el 13 de enero de 1891 en la Población minera de Guadalupe, Zac., fue el tercero de once hermanos. Su padre se llamaba Miguel y su madre, Josefa. Cuando era chico, vivió en las ciudades de México, Monterrey y Concepción del Oro, Zac.
Su educación se desarrolló en México y Saltillo. Llegó a saber lo que de ordinario se aprende en los estudios de primaria. A partir de 1906, los dio por terminados y empezó a ayudar a su padre en la agencia minera de Concepción del Oro. Cuando tenía 18 años de edad, manejaba ya más de 2,000 expedientes relativos a las minas y tomaba parte en los litigios y arbitrajes.
SAN COLUMBANO, abad de Luxeuil y de Bobio, 544 - 615Como muchos otros jóvenes de su edad, pasó por la crisis del noviazgo y, después de unos ejercicios hechos con los jesuitas, sintió el llamado a la vida religiosa. Ingresó al noviciado de la Compañía de Jesús de El Llano, el 10 de agosto de 1911.
Estudió letras humanas para las que tenía especial facilidad. El 15 de agosto de 1914 salió huyendo hacia Zamora, cuando las fuerzas de Carranza merodeaban por los alrededores de la hacienda.
Continuó estudiando en Los Gatos, California. Estudio retórica y filosofía en Granada, España, desempeñó el oficio de profesor en el colegio de Nicaragua, y finalmente terminó su teología en Sarriá y Enghien.
Su carrera religiosa fue la de muchos jóvenes jesuitas que ocultan bajo apariencias despreocupadas y juguetonas, un serio fondo de pureza, de piedad y generosidad que luego manifestaban en las circunstancias graves de la vida. Ciertas enfermedades neurovegetativas y la gracia del sacerdocio, acabaron de purificar su carácter.
Gozaba en alto grado de talento práctico, pero carecía de facilidad para los estudios especulativos, quizá debido a la deficiente enseñanza de sus primeros años.
Sin haber presentado su examen final de teología y sin haber hecho la tercera probación, llegó el Padre Pro a Veracruz, el 6 de julio de 1926 y, de allí pasó a la ciudad de México. Su labor se reducía al cuidado espiritual de los fieles, privados desde el 31 de julio de los auxilios de la religión, a la celebración de la misa cada día en sitio diferente, a la distribución de comuniones en diversos centros y a la asistencia de los moribundos.
El 18 de noviembre de 1927 el P. Pro y sus dos hermanos, Humberto y Roberto, fueron aprehendidos por la policía bajo la denuncia de complicidad en un atentado contra el general Álvaro Obregón. El 23 de noviembre, cuando se había anunciado en los periódicos que los detenidos iban a ser consignados a las autoridades judiciales competentes, fueron fusilados sin proceso judicial alguno con gran publicidad en el centro mismo de la capital.
Además del Ing. Luis Segura Vilchis y del obrero Tirado, que habían tomado parte en el atentado, fueron fusilados el P. Miguel Agustín y su hermano Humberto, que eran inocentes, como quedó comprobado por el acta levantada en la inspección de policía, que lleva la fecha del 19 de noviembre y cuyos originales se conservan.
La causa de beatificación del P. Pro fue introducida el año 1932. A partir de esta fecha, se han realizado varios procesos apostólicos para averiguar el hecho y la causa de su martirio. La validez jurídica de tales procesos fue oficialmente reconocida el 26 de mayo de 1961 y el 22 de julio de 1964. En los años siguientes se han venido realizando nuevas investigaciones históricas. Falta todavía presentar a la Sagrada Congregación en Roma, los resultados de la exhaustiva y laboriosa investigación que hasta el presente se ha hecho.
"De esta justa liberación, vinculada a la evangelización … no se puede separar la necesidad de asegurar todos los derechos fundamentales del hombre, entre los cuales la libertad religiosa ocupa un puesto de primera importancia … Muchos cristianos, todavía hoy, precisamente por-que son cristianos o católicos, viven sofocados por una sistemática opresión". Paulo VI "Evangelii Nuntiandi", n. 39.
30: SAN ANDRÉS, apóstol

Junto con su hermano Simón, Andrés creció en las riberas del mar de Galilea, ganándose un escaso sustento como pescador, bregando contra viento y marea. Fue muy diferente de Simón, el hombre impetuoso y colérico que pronto olvidaba su ira y volvía a la tranquilidad. Andrés amaba el lago, como todo hombre ama su patria chica, pero sus pensamientos viajaban, con las aguas del Jordán, hacia el sur de Galilea.
SAN ANDRÉS, apóstolPredicando penitencia y bautizando, había surgido un profeta nuevo, Juan el Bautista. Andrés se preguntaba si era justo salir con su barca y remendar sus redes como si nada hubiera pasado, mientras en el sur sucedían grandes acontecimientos y tal vez se cumplía el anhelo de Israel por la llegada del Mesías.
Pronto, el pescador de Betsaida se contó entre los discípulos de Juan el Bautista. La austeridad del maestro, sus ayunos y su clamor exigente de penitencia, no lo asustaron. Con él esperaba la llegada del "poderoso", anunciada por las profecías de Isaías.
Cierto día, el Bautista señaló, a un hombre extraño, sencillamente vestido, llamado por algunos el hijo del carpintero de Nazaret y considerado como el "largamente esperado", como la promesa y consumación de Israel. Dijo que aquel era "el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo".
Ciertamente, sus palabras exigían una fe que trasladara montañas, pero Andrés necesitaba tiempo para aclarar sus dudas y calmar su alegría desbordante. Un buen día, a hurtadillas, con Juan, el hijo de Zebedeo, siguió al desconocido rabí, fue aceptado con bondad y pasó horas inolvidables con el Hijo del hombre. Una noche se decidió su futuro.
Cuando los soldados de Herodes llevaron al Bautista a la mazmorra del castillo de Maqueronte, Andrés sin esperar más tiempo, se declaró, públicamente, discípulo de Jesús y acompañó al "buen Maestro" en sus caminatas por Judea y Galilea; también le presentó a su hermano Simón y no se asombró cuando el Señor le dio el honroso nombre de "Pedro". Humildemente cedió a Simón el primer lugar en el cariño del Maestro.
Andrés sentía con fe inalterable: la religión del temor del Antiguo Testamento y la austera seriedad del Bautista del Jordán, quedaron superadas por la buena nueva que todo lo abarca y todo lo salva, con el amor paternal de Dios, manifestado por Cristo. Por eso, sin recelo, Andrés condujo a los griegos ante Jesús, ya que deseaban ver al Señor y habían sido rechaza-dos despectivamente por los discípulos. Andrés también se había preocupado por saciar el hambre de los miles de hombres y mujeres que rodeaban al salvador. Lleno de confianza, le llevó al muchacho que traía cinco panes y dos pescados. Jesús recompensó su fe y su bondad con uno de los milagros más bellos, que sirvió como símbolo de la sagrada Eucaristía.
Existen datos de que, después de la dispersión de los apóstoles, Andrés predicó el Evangelio en el sur de Rusia, la región de los Balcanes y en Grecia. Según la tradición, san Andrés fue martirizado el 30 de noviembre del año 60, clavado en una cruz en forma de equis en Patras, Acaya. Los restos del primer discípulo del Salvador se conservan en Amalfi; su cráneo fue llevado a Roma, en el transcurso del siglo XII.
En 1964, todos los Padres del Concilio Vaticano II rindieron homenaje a esta venerable reliquia del apóstol y después fue regalada, por orden del papa Pablo VI, como señal de unión con los griegos ortodoxos, a la ciudad de Patras, en Grecia.
Existen muchos templos en honor de san Andrés, tanto en Roma como en el resto de Europa, particularmente en Grecia, Escocia y Rusia.
ORACIÓN COLECTA
Dios nuestro, tu que llamaste al apóstol san Andrés para que fuera, aquí en la tierra, predicador del Evangelio y pastor de tu Iglesia, haz que sea siempre ante ti nuestro poderoso intercesor en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo... Amén.
Mañana participaré en la celebración de la fiesta de san Andrés en la iglesia del Patriarcado ecuménico. No podremos concelebrar. He ahí el signo más doloroso de la desgracia introducida en la única Iglesia de Cristo por la división… "
"… La comunión en la oración nos conducirá a la plena comunión en la Eucaristía. Me atrevo a esperar que este día esté próximo.…". Homilía de Juan Pablo II en la catedral del Espíritu Santo, en Estambul, jueves 29 de noviembre 1979.


Fotos de la mascara del mistico 27
RESULTADOS ARENA COLISEO DE GUADALAJARA - La
Fotos de la mascara del mistico 96
El Secreto del Poder. Tomo 1: El Manual del Palero, Gu a
Fotos de la mascara del mistico 18
MEXICO MISTERIOSO : El Callej n del Aguacate - Coyoac n
Fotos de la mascara del mistico 27
Santoral del mes de noviembre - Santas y Santos de La
Fotos de la mascara del mistico 64
Escuela : CMLL : La Mejor Lucha Libre del Mundo
Fotos de la mascara del mistico 18
Fotos de la mascara del mistico 22
Fotos de la mascara del mistico 1
Fotos de la mascara del mistico 7
Fotos de la mascara del mistico 94